17 bosques de España donde el lobo no es el malo del cuento

Si no has podido darle un pase de gol a Pelé, ni embarcarte con Magallanes, ni ser monaguillo de Francisco, ven a la ruta del lobo ibérico para que te sientas cerca de algo grande.

No es una ruta cualquiera de un animal cualquiera. El lobo es mucho más que un perro que vive en comuna, come cuando puede y aúlla en libertad.

Lobo ibérico © Andoni Canela

Los 17 espacios naturales de España sobre los que se asienta esta especie no son parajes acotados en los que el lobo sabe a qué hora cena. Como suele pasar en las actividades de ecoturismo, hay que acudir a ellos provistos de prismáticos y paciencia.

Una cosa es segura: aguardar vale la pena. No en vano, la espera al amanecer o al atardecer te ofrece la oportunidad de contemplar la vida salvaje con la iluminación adecuada.   

Hasta mediado el siglo pasado la presencia del lobo era significativa en toda la Península, pero Caperucita ha hecho mucho daño a la especie. La antesala del miedo, que es la prevención, explica la mortandad causada por el hombre. La persecución indiscriminada casi ha conseguido su exterminio.

España te ofrece la posibilidad de ver al lobo ibérico desde enclaves estratégicos y de realizar rutas interpretativas de su hábitat con guías experimentados en las 10 regiones en las que habita.

Dónde ver el Lobo ibérico en España

En el sur, tan solo unos 20 o 30 ejemplares son los que se mueven entre Andalucía y Castilla La Mancha. Si no fuera por sus rastros, huellas o restos de excrementos, no podríamos ni tan siquiera saber de su existencia.  

Este pequeño grupo encuentra refugio en los lugares más recónditos de Sierra Morena, te los enumero:

1. El Parque Natural Sierra de Andújar: paraíso interior de Jaén

Es posible que en este Parque Natural escuches aullidos e incluso, si es tu día de suerte, contemples algún ejemplar.

Los expertos sitúan a esta especie al norte del Parque, en la carretera que conduce hasta Solana del Pino.

Otra buena opción para seguir sus huellas es recorrer la carretera que parte del desvío de Las Viñas de Peñallana, que conduce a El Centenillo, un antiguo poblado minero explotado por los ingleses.

Escojas la ruta que escojas, debes de circular con precaución porque hay zonas de paso del lince ibérico, una especie en vías de extinción, cuyos ejemplares atraviesan con cierta asiduidad la carretera.

2. El Parque Natural de Despeñaperros: el desfiladero con historia (Jaén)

El lobo ibérico encuentra refugio en las cuevas que jalonan este desconocido espacio natural.

Sus 7.500 hectáreas de superficie son una despensa para especies depredadoras por su importante población de ciervo, gamo, jabalí y conejo.

Puedes acceder al Parque por las carreteras de Aldeaquemada, Santa Elena y Miranda del Rey. Una vez en él, entre espera y espera, te recomiendo que explores la cueva de los Muñecos y que visites la impresionante cascada de la Cimbarra, un espacio privilegiado para observar también a las grandes aves de Andalucía, como águilas y buitres.

La Cimbarra en época de lluvias © Esteban Ureña

3. El Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro: refugio natural de fauna (Córdoba)

En esta sierra se rodó la película Entre lobos, basada en la historia real de un niño, Marcos Pantoja, que creció junto a una manada. Convivió con ellos 12 años, hasta que fue descubierto por la Guardia Civil.

Si eres cinéfilo, y si no también, te aconsejo seguir el itinerario  filmado, que atraviesa Cardeña, la aldea de El Cerezo y acceder por el camino de los madereros hasta el puente de Obejo sobre el río Yeguas.

Este puente marca la frontera entre el mundo civilizado y el territorio del lobo ibérico.

El Puente de Obejo sobre el río Yeguas 

4. El Parque Natural Sierra de Hornachuelos, la dehesa de Sierra Morena (Córdoba)

Hace casi una década, en 2008, lobos que procedían de manadas de la sierra de Andújar cruzaron el río Yeguas, frontera natural entre Jaén y Córdoba, hasta la sierra de Cardeña. Tras transitar un corredor natural situado entre Córdoba capital y Obejo, los lobos llegaron a una zona situada entre Villaviciosa y Espiel, donde dieron cuenta de un rebaño de ovejas.

© Esteban Ureña

No es un hecho extraño. Los lobos son capaces de recorrer grandes distancias en un solo día para encontrar alimento.

Hubo quien aseguró que este grupo se estableció en Hornachuelos, lo que garantizaría la supervivencia de la especie en los Parques que forman la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena. Pero desde entonces se ignora su paradero.  

5. El Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, entre jaras y madroños (Ciudad Real)

Situado al norte de la Sierra de Andújar, forma un corredor natural con ésta y con el Parque Natural de Despeñaperros. Al contar con menos núcleos de población, es un enclave más apto para la expansión del lobo ibérico.

Tienes que acceder por la Sierra de Andújar, en dirección al Santuario de la Virgen de la Cabeza.  Una vez en Solana del Pino toma la carretera que conduce hasta Fuencaliente.

© Esteban Ureña

Solana del Pino es un lugar de referencia del lobo. Anualmente se celebran las jornadas Emlobados, en las que se citan los mayores expertos en conservación del lobo ibérico.

En el resto de la Península, la situación es bien diferente. La especie, tras haber atravesado el Duero, ha avanzado desde el norte hasta el centro, donde aguardan para dar el salto al sur.

En esta expansión ha llegado a establecerse en los últimos años en:

6. El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, puro paisaje (Madrid-Segovia)

Los lobos del centro de la Península tienen más vida en sociedad que los del sur.

Aparte de en la sierra madrileña y segoviana, se han dejado ver en Navacerrada, El Escorial, e incluso algunos han llegado hasta las inmediaciones de urbanizaciones de la periferia madrileña.

© Esteban Ureña

Desde este asentamiento se desplazan a provincias limítrofes como Guadalajara, donde se ha confirmado su presencia tanto en la Sierra Norte como en el Alto Tajo. También en territorios más alejados de Cuenca y Teruel.

7. Parque Regional de la Sierra de Gredos: la gran mole granítica (Ávila)

El lobo ha sido avistado por primera vez en esta zona en Navarredonda de Gredos y Navadijos, lo que constituye una gran noticia para la recuperación de la especie. Aclara, además, que la especie viaja hacia el sur para unirse con los supervivientes de Sierra Morena.

8. El Espacio Natural de la Sierra de la Demanda, antiguos litigios por hermosas tierras de Burgos

El lobo está presente en las cercanías de localidades burgalesas como Espinosa de los Monteros, Canicosa de la Sierra o Palacios de la Sierra. Y en la parte riojana, en las inmediaciones de Villavelayo.

Otra zona de La Rioja donde los lobos han irrumpido es en el valle del Najerilla, en localidades como Canales de la Sierra, Ventrosa, Brieva de Cameros y Viniegras de Arriba y Abajo, muy cerca de los Picos de Urbión.

© Esteban Ureña

9. El Parque Natural de Somiedo: entre lobos y osos anda el juego (Asturias)

Posiblemente, es el Parque Natural de mayor valor ecológico de la Península y un ejemplo de desarrollo sostenible de referencia en toda Europa. No en vano, es Reserva de la Biosfera y un auténtico refugio para el lobo ibérico, a pesar de tener que compartir el territorio con el mayor depredador de la fauna ibérica, el oso pardo.

Desde el pueblo de Saliencia, en el corazón de Somiedo, una pista te conduce hasta el alto de la Farrapona. Desde allí puedes iniciar la ruta de Los Lagos, la más bella del Parque, donde el aullido comparte espacio con la naturaleza.

Lago de Saliencia © Esteban Ureña

Aunque si tienes paciencia, muchos naturalistas optan por el Mirador del Príncipe, al que se llega desde el municipio de La Peral.

Pero, sin duda, el mejor lugar donde ver lobo ibérico dentro del Parque es el bosque de Tibleus. Situado en la vertiente norte de la Sierra de la Palombera, está cerca del pico Gurugú. Es un hayedo salvaje de acceso restringido donde no existen sendas para transitarlo.

Cuenta la leyenda, según Carles Castell, que el nombre de Somiedo proviene del grito de un paisano cruzando este bosque en mitad de la noche. Al detener su caballo al borde de un precipicio, pronunció un angustioso “so” al sentir mucho “miedo”.

Por este motivo (no te digo más…) y porque debes pedir un permiso especial otorgado por el Parque Natural, la mayoría de los naturalistas realizan los avistamientos desde la otra vertiente del valle, en la zona de las laderas del Michu, cerca de la Falguera.

En general, las zonas montañosas que lindan con la Cordillera Cantábrica son espacios donde los lobos pueden subsistir por su proximidad a los Picos de Europa. La Sierra del Cuera es un claro ejemplo.

Con nuestra actividad para conocer Somiedo tendrás tres días para intentar divisar al lobo dentro del Parque Natural.

10. El Parque Natural del Cadí-Moixeró, la “gran barrera” entre el Prepirineo y el Pirineo (Lérida)

Cataluña es diferente. Los lobos que habitan en esta comunidad no proceden del lobo ibérico, sino de la especie italo-francesa, como constantan estudios genéticos.

© Esteban Ureña

La catalogación del lobo como especie protegida en Francia favoreció su paso a través del país galo hasta llegar a los Pirineos catalanes, donde hoy viven entre 12 y 20 ejemplares dispersados por el Macizo del Cadí y zonas limítrofes de las comarcas del Alto Urgell, la Cerdaña, el Alto Solsonés, el Alto Berguedá o el Alto Ripollés.

11. El Parque Natural de Gorbeia: la montaña vasca con cruz (Álava)

El País Vasco es un lugar de paso para el lobo. Entra constantemente sin llegar a establecerse, asentándose tan sólo en la zona del Macizo de Gorbeia (Álava).

El Parque Natural de Valderejo (Álava), moldeado por el río Purón al sur de los valles Alaveses, es otro espacio privilegiado donde ver lobo ibérico en invierno.

12. El espacio natural do Courel, uno de los pulmones gallegos (Lugo)

El lobo se extiende a lo largo y ancho de Lugo. Incluso se atreve con zonas cercanas a la costa. Han sido avistados en localidades como A Pastoriza, Xove, Muras y Friol. Pero el lugar que tiene la mayor densidad de ejemplares es la Sierra do Courel.

En este enclave se practica el ecoturismo lobero, iniciativa que permite a los turistas realizar actividades de convivencia con el lobo. Siempre con respeto a la especie. Lo importante es no molestar a los grupos reproductores a fin de evitar que abandonen el territorio.

Si quieres ver lobos ibéricos recorre la Devesa de Rogueira. Tienes que partir desde Seoane hasta Esperante. Desde allí cruzas el río Lor y dejas a la derecha el campamento. A partir de aquí empieza un ascenso de casi 4 kilómetros hasta que encuentras a la derecha un desvío que conduce al Alto do Couto y Visuña.

Nieblas habituales en la Sierra do Courel (Lugo)

Tras recorrer 4,6 km llegas a la base del monte Piapáxaro, de 1.611 metros de altitud. Si tomas la pista que asciende hasta su cumbre podrás contemplar las mejores vistas panorámicas de la Sierra do Courel.

13. El Parque Natural O Invernadeiro: en estado “salvaje” (Orense)

Los expertos aseguran que son los únicos ejemplares de lobo que mantienen costumbres ancestrales de la especie. Los definen como los más salvajes de la Península. La explicación es que su dieta se basa únicamente en la caza de animales silvestres.

El estudio de este comportamiento es una pieza clave para la conservación de la especie.

14. El Parque Natural Saja-Besaya, fauna y flora en estado puro (Cantabria)

En este Parque espesos bosques de hayas y robles se mezclan con extensas praderas. Lo que constituye un hábitat perfecto para el lobo ibérico, que comparte espacio con el oso, igual que en Somiedo.

Extinguido en los años 70, hoy su población está totalmente recuperada y se extiende por todo el Parque. Por seguridad para la especie, los naturalistas no desvelan los movimientos del cánido, lo que impide que exista un censo.

Lo que está claro es que los ataques del lobo al ganado se han multiplicado en los últimos años. Hasta aquí llegan con facilidad manadas procedentes de la comarca de Liébana o de la montaña palentina. La zona que más frecuentan es el valle de Cabuérniga y las proximidades de Los Tojos.

Accede a estos parajes a través de la carretera CA 280, que parte de Cabezón de la Sal hasta el puerto de la Palombera (1260 m). Cerca del mismo se halla el alto de Ozcaba, desde donde puedes iniciar dos rutas descendentes:

La de menor dificultad te lleva hasta Bárcena la Mayor. Discurre por una antigua calzada romana, aunque en algunas zonas la senda se pierde.

En el otro extremo de Ozcaba está el inicio de la ruta más larga, que baja hasta Los Tojos o a Saja.

Ambas rutas desembocan en el valle, un lugar privilegiado para aguardar la irrupción de algún lobo en la laderas próximas.

Cuando por fin ves aparecer a la manada corriendo por la ladera, la sensación es indescriptible. ¿No te parece?

15. El Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina: los picos y crestas de Palencia

En la montaña Palentina, entre Cervera de Pisuerga y Barruelo de Santullán (Brañosera), es posible avistar con relativa facilidad lobos. Sobre todo en los inviernos duros, cuando bajan hasta las poblaciones en busca de alimento.

Sin embargo, con diferencia, los mayores núcleos de población se encuentran en:

16. El Parque Nacional de los Picos de Europa: el primer espacio protegido de España (parte de León)

La población de lobos de este Parque Nacional, junto a la zamorana Sierra de la Culebra, representa el 60 % del total que habita en la Península.

La mayor concentración de grupos familiares la encuentras en las montañas de Riaño (León). Pero no es la única zona de lobos de los Picos de Europa.

Madre y lobato en Riaño © Andoni Canela

En los montes de Cosgaya y el valle de Liébana, Camaleño, Cillorigo y Bejes, enmarcados en la comarca de Liébana, de Cantabria, también existen ejemplares.

De modo que escoge una posición elevada en cualquiera de sus montañas (Coriscao, Altos de Valdeón…) y espera a que la manada aparezca por el valle.

17. El Espacio Natural Sierra de la Culebra, emblema del lobo ibérico (Zamora)

Con 65.891 hectáreas es el punto del país (incluso de toda Europa), con mayor concentración de lobos.

Es un verdadero lugar de peregrinaje para los amantes de este animal. En cualquiera de los pueblos que la componen puedes escuchar conversaciones que giran en torno al lobo ibérico.

El punto de observación más visitado se sitúa entre Villardeciervos y Boya, al que se accede a través de la carretera ZA-912. Lo reconocerás porque hay un espacio de aparcamiento. Desde ahí tendrás una visión completa de las llanuras.

Aunque los lugares más visitados para su observación son las comarcas de Sanabria y la Carballeda, el lobo se extiende por toda la sierra. De hecho, podrás verlo también en las comarcas de Tábara, Alba y Aliste. E incluso en el Parque Natural de Montesinhos de Portugal.

Si ya te hemos convencido, no te pierdas nuestra actividad de avistamiento del lobo ibérico en la Sierra de la Culebra, el verdadero santuario del lobo.


Después de lo dicho pensarás que el lobo está de regreso, pero lo cierto es que nunca se marchó

Si lo avistas siquiera una vez, date por satisfecho. Basta con eso. Al fin y al cabo, en la final de Sudáfrica sólo necesitamos marcar un gol para ser felices.

Es tu turno, tú decides cuál de estos Espacios Naturales visitar. 

Visítalos y cuéntame si se cruzó algún lobo en tu camino.


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Hay 11 comentarios

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  1. 4
    Gorka

    Hola Alejandro, te diré que he visitado mucho la zona del Macizo de Gorbeia y es muy complicado su avistamiento. No te diré que no haya, pero sí que es una zona en la que el lobo está de paso, como bien dices.

    Un saludo y enhorabuena.

  2. 5
    Alber

    Se le olvidó añadir a la lista de parques y zonas loberas Los Ancares, y La Cabrera, en León, aunque la presencia de este depredador es más que manifiesta en todas las montañas de esta provincia. Ya está haciendo estragos en la cabaña ganadera y en muchos pueblos se habla del tema tanto como en Zamora. Así como está probada la recuperación de Oso Pardo en la Cantábrica y su presencia incluso en cotas nada habituales como la Sierra del Teleno y La Cabrera donde ha habido recientes avistamientos, demostrando que el platígrado se desplaza cada vez más hacia el sur, hacia Portugal. Muy bueno su reportaje y gracias por compartirlo. Saludos.

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